Riley se une a Buffy para cazar a Adán y Faith sale del coma y escapa del hospital. Ansiosa de venganza, se dirige a casa de Buffy para hacerle pagar a través de sus seres queridos.
Faith intercambia su cuerpo con el de Buffy, quien es secuestrada por los guías ingleses. Ahora, la joven inestable no sólo posee los poderes de la cazadora, sino que controla a todo su círculo de amigos y familiares.
Tras unir fuerzas con Adam, Spike consigue abrir una brecha entre Buffy y sus amigos. Mientrastanto, el regreso de Angel a Sunnydale provoca una violenta confrontación con Riley.
Tratando de escapar de su pasado, Buffy se encuentra a sí misma en una ciudad, lejos de su hogar, donde es forzada una vez más a enfrentarse con su destino en una batalla contra las fuerzas demoníacas que reinan en sus calles.
Cuando Buffy regresa a Sunnydale tiene que afrontar el hecho de que sus amigos han aprendido a vivir sin ella y aún le guardan rencor por su huida. Además, debe combatir una horda de zombis cuando una máscara nigeriana que resucita a los muertos aparece en su casa.